Viernes 22 de Junio de 2018 - 05:53:39

En las últimas semanas de diciembre, las personas tienden a despedir el año en familia, entre amistades, o bien, en los ámbitos del trabajo. Forma parte de nuestras tradiciones compartir momentos con los seres queridos, y a partir de esta costumbre social, el senador Lisandro Enrico en complicidad de la Comuna local, contactaron dos instituciones isabelenses vinculadas directamente a la tercera edad y conjuntamente organizaron encuentros para brindar con aquellas abuelas y abuelos que pasan gran parte de sus tiempos en soledad.


Primeramente, el legislador brindó con los ancianos que residen en el asilo del Hospital Miguel Rueda. Los miembros de Comisión y personal del nosocomio coordinaron la recepción de los familiares participantes del agasajo. El encuentro contó con la presencia de profesionales de la salud y se inició con la bendición del Padre Raúl Trognot. Luego, el grupo “Canto Natural” se encargó de embellecer el agasajo con sus temas musicales.
En segundo turno, Lisandro Enrico y el presidente comunal Jorge Raverta se trasladaron al “Club de los Abuelos”, donde encabezaron el otro evento de despedida anual. En el salón de esquina General López y 9 de Julio se reencontraron con las abuelas, entre empanadas caseras conversaron de proyectos y brindaron por un año nuevo próspero. Con el propósito de propiciar un clima festivo, los integrantes de “Canto Natural” volvieron a interpretar canciones de su repertorio.
“Hay lugares donde uno siente tanto afecto, tanto calor humano, que se quedaría horas enteras conversando. Las despedidas de año siempre son motivo de reencuentros sociales, nos acercan a la gente que le guardamos un cariño especial... Con esta iniciativa quisimos recrear un momento especial al lado de los nonos que pasan muchos días en soledad, esperando compartir tiempo con nosotros, y que desean estos acercamientos para relacionarse con los vecinos”, expresó Lisandro Enrico.
“Al alzar las copas pensé en los adultos mayores que ya no pueden acompañarnos, pero que seguramente nos enviarán fuerzas desde otros lugares. Por eso celebro estos encuentros, que apenas son una humilde devolución de afecto a los abuelos, pero que tienen un valor especial al posibilitar el diálogo con aquellas personas que durante años enteros se esforzaron para criarnos. Fue un gusto visitarlos, gracias a todos los que cooperaron para efectuar estos brindis… Anhelo un buen 2018, repleto de amor y salud”, concluyó el senador provincial.