Viernes 20 de Octubre de 2017 - 10:56:46

Carecen de trajes especiales, móvil propio y otros elementos. Ante el incremento de amenazas de bombas, ¿Cuentan con elementos suficientes para su trabajo?

Desde principios de 2017 se produjeron más de 70 llamados al 911 o instituciones con falsas alertas de bombas en esta ciudad. Nunca hubo que lamentar daños y la policía aseguró al máximo seguimiento de protocolos de acción. Sin embargo, trascendió a LT10 la falta de materiales y de capacitación propia con los que trabajan desde la Brigada de Explosivos de la Policía de la Provincia.

La indefensión en la que se encuentran sus trabajadores nos lleva a preguntar ¿por qué no se les provee de lo necesario para cuidar sus vidas y a la sociedad? ¿por qué no hay recursos?

Cuando Mauricio Macri vino la última vez a Santa Fe, los 12 efectivos de la Brigada de Explosivos local miraban con sana envidia el desfile de trajes antiexplosivos que vestían las fuerzas federales que acompañaban al presidente de la Nación. Lo propio les pasa cada vez que asisten a algún curso de capacitación en la materia (que pagan ellos de su bolsillo) en otras provincias. Les ofrecen probarse los equipos y ellos acceden como un niño al que le prestan un juguete inalcanzable. Es que un traje de aproximación tiene un costo que supera los 300 mil pesos y no hay ni uno a disposición en las brigadas más grandes que son las de Santa Fe y Rosario. Ni uno.

Los especialistas en desactivación de artefactos explosivos utilizan estos trajes especiales para el reconocimiento y la desactivación de amenazas confirmadas. No es el caso de los 50 efectivos que hoy por hoy integran el cuerpo de brigadistas (3 de 16 son técnicos antiexplosivos en esta capital) porque carecen estos materiales. Su vida (y la de los demás compañeros y transeúntes) depende de la capacitación que reciben en cursos que pagan ellos mismos en otras provincias del país o el exterior. Los efectivos de esta ciudad acceden a esos conocimientos pagando entre 10 mil a 15 mil pesos, sin contar los viáticos o traslado que suele cubrirles la Cooperadora de URI.

Pero además la delegación de esta Santa Fe Capital trabaja sin móvil propio porque la única camioneta que poseían para la Brigada desde enero de este año que está rota. Y deben movilizarse en un móvil prestado que incluso tiene el baúl roto. El dato no es menor porque trasladan un cañón propulsor de agua que ellos mismos crearon como forma de detonación en casos extremos. Volviendo a la triste comparación, un robot antiexplosivos como el de la Policía Federal es una utopía. No lo es la posibilidad de que una amenaza de bomba sea cierta algún día. Si no se llega a desactivar a tiempo.