Sábado 22 de Septiembre de 2018 - 01:22:05

Mes a mes los precios baten su propio record

En ocho meses la inflación llega al 24,3 por ciento y en los últimos doce acumula 34,4 por ciento. Las consultoras privadas ya prevén que en 2018 podría superar el 45 por ciento, cifra que no se alcanzaba desde la última hiperinflación de 1990.

Alimentos y bebidas trepó 4 por ciento en el mes y 33,5 por ciento en el acumulado de doce meses.

El índice de precios de agosto registró una suba de 3,9 por ciento y en lo que va del año llega al 24,3 por ciento, según informó ayer el Indec. Los mayores incrementos fueron en los rubros “Comunicación” (12,4 por ciento), “Vivienda, agua, electricidad y combustibles” (6,2), “Salud” (4,1), “Transporte” (4,0), “Alimentos y bebidas no alcohólicas” (4,0), “Recreación y cultura” (3,3) y “Equipamiento y mantenimiento del hogar” (3,1 por ciento). En los últimos doce meses la inflación trepa a 34,4 por ciento, 2,6 puntos por encima de lo que el FMI había previsto en el acuerdo stand-by como inflación total de 2018 en caso de que se cumpliera el escenario negativo. Las consultoras privadas prevén para septiembre un incremento de precios todavía mayor, que podría oscilar entre 5 y 6 por ciento, mientras que la inflación anual podría superar el 45 por ciento, cifra que no se alcanzaba desde la última hiperinflación de 1990.

El rubro con mayor importancia dentro del Índice es “Alimentos y Bebidas no alcohólicas”, que en el Gran Buenos Aires tiene una ponderación de 23,4 por ciento, que llega al 35,3 por ciento en el Noreste Argentino. La suba de este rubro fue de 4 por ciento en promedio con un pico de 5,3 por ciento en el noroeste. El informe detalla la evolución de los precios de un conjunto de alimentos y bebidas. Dentro de ese listado, los productos que más subieron fueron tomates (10,9 por ciento), pollo entero (8,8), arroz blanco (7,0), batata (6,5), manzana deliciosa (6,3), queso cremoso (5,5), hamburguesas congeladas (5,3), agua sin gas (5,3) sachet de leche entera (5 por ciento).

En la comparación interanual, los mayores aumentos entre los alimentos fueron en la docena de huevos (59,2 por ciento), aceite de girasol (49,6), fideos secos (46,4), pan francés tipo flauta (46,1) y manteca (28,3 por ciento). En el listado sorprendió la escasa variación que registraron algunos productos como el queso cremoso que, siempre según el Indec, en los últimos doce meses subió apenas un 17,3 por ciento. En los últimos doce meses el organismo de estadísticas relevó un aumento de alimentos y bebidas de 33,5 por ciento cuando el promedio general en ese período suma 34,4 por ciento.

El rubro “Vivienda, agua, electricidad y combustibles”, que tiene una ponderación en el índice del 10,5 por ciento en el Gran Buenos Aires, subió 6,2 por ciento apuntalado fundamentalmente por la suba de los combustibles que aumentaron hasta 5,6 por ciento a principios de ese mes y dos semanas después volvieron a ajustarse otra vez hasta un 0,9 por ciento debido al incremento en los biocombustibles.

Transporte subió 4 por ciento por el incremento en el precio del pasaje del subterráneo, que pasó de 7,50 a 12,50 pesos a comienzos de mes (66,6 por ciento) y de trenes y colectivos a partir del 15 de agosto, cuando se aplicó una primera suba en torno al 10 por ciento que se repetirá el 15 de septiembre y el 15 de octubre. Este es un rubro de alta ponderación en el índice con un 11,6 por ciento en el Gran Buenos Aires.

En el año el rubro transporte ya acumula un 33,5 por ciento a nivel nacional. En el Gran Buenos Aires el incremento registrado en ocho meses es de 33,3 por ciento, una suma sorpresivamente baja si se toma en cuenta que en el mismo período el boleto de colectivo trepó hasta un 116,6 por ciento y en el caso del pasaje de tren hasta un 175 por ciento. También hubo fuertes ajustes en las tarifas de taxis y subtes, pero para el organismo oficial de estadísticas todos esos ajustes promedian un 33,3 por ciento en el año.

El mayor incremento por rubro fue el de comunicaciones que se disparó un 12,4 por ciento, aunque la incidencia en el índice oscila entre un 2 y un 3 por ciento según la región.

En el caso del rubro salud el aumento fue de 4,1 por ciento por el ajuste de 7,5 por ciento que aplicaron las prepagas el 1 de agosto, los aumentos en el precio de los medicamentos y de accesorios terapéuticos. En el año la suba acumulada, según el Indec, es de 22,5 por ciento, una cifra que también parece demasiado conservadora al contrastarla con las subas generalizadas. Por último, otro rubro que se disparó fuerte fue equipamiento y mantenimiento del hogar que trepó 3,1 por ciento en el mes y 24,3 por ciento en lo que va del año.

Los medicamentos subieron hasta un 360% pero las jubilaciones sólo avanzaron 110%

Los jubilados sienten con mayor dureza el impacto de los aumentos en la canasta de la tercera edad, donde los fármacos tienen un fuerte peso: consumen, en promedio, entre 4 y 8 remedios.

Los medicamentos subieron hasta un 360% pero las jubilaciones sólo avanzaron 110%

Ante la desbandada de la inflación, la pérdida de poder adquisitivo de salarios y haberes jubilatorios podría superar este año los 10 puntos porcentuales. Y en esa carrera entre ingresos y precios quienes quedan en el peor lugar son siempre los jubilados.

Al mismo tiempo que PAMI recorta prestaciones y disminuye la cobertura de medicamentos se verifica una sostenida tendencia a la suba delos precios de aquellos que más utilizan las personas mayores.

Un informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el Centro de Estudios Políticos Para Personas Mayores (Ceppema) y la Asociación Latinoamericana de Gerontología Comunitaria (Algec) advierte que existe un "incremento sostenido de los precios de los medicamentos en general a lo largo de los últimos dos años. Esta situación se agrava y resulta aún más preocupante si se centra la mirada en aquellos medicamentos que son consumidos con frecuencia por las personas mayores".

En ese sentido, destaca que el promedio de aumento de los 50 medicamentos más consumidos por los adultos mayores en el periodo mayo 2015 - agosto 2018 fue del 157,8%, mientras que en el mismo periodo las jubilaciones subieron un 111,9%, es decir casi 46 puntos porcentuales por debajo.

En tanto, a la hora de evaluar por medicamento, el Atenolol fue el que más se encareció: tuvo un aumento del 364,7% en dos años y medio de Macri. En la otra punta, la amoxicilina se incrementó un 87% en el mismo período.

Por otro lado, si se incluye los precios de la primera semana de septiembre y la actualización jubilatoria del mismo mes, incluso se incrementa la diferencia, ya que el aumento de medicamentos alcanza el 172,1% y las jubilaciones sólo el 126,03% .

"Al quitar el PAMI y el Remediar, la entrega gratuita de medicamentos puso en grave riesgo no solo la salud de las personas mayores y sino también la calidad de vida de aquellas que presentan patologías crónicas las cuales sin tratamiento oportuno generan discapacidades y aumentan la fragilidad y la dependencia de las personas mayores" advierte el duro informe.

El impacto de los aumentos es aún mayor cuando se tiene en cuenta que gran parte de las personas de 60 años y más consumen en promedio entre 4 y 8 medicamentos.

La confesión de Clarens: dijo que CFK ordenaba a quién pagarle primero las obras de vialidad y dio indicios sobre el destino del dinero

En su declaración como arrepentido en la causa de los cuadernos, el financista aportó datos que involucran directamente a la ex Presidente. Además, reveló cómo le decían a Néstor y Cristina Kirchner entre los funcionarios de su confianza

Ernesto Clarens, luego de firmar su acuerdo como arrepentido en Comodoro Py (Foto: Julieta Ferrario)


El financista Ernesto Clarens pensó que se podía librar rápido de la prisión en la causa de los cuadernos K. Se comunicó con su abogado, se comprometió a ofrecer un testimonio como arrepentido y así garantizarse un camino más amigable que el de otros empresarios involucrados en el expediente hacia el juicio oral y público.

Sin embargo, el dueño de Invernes tuvo que transpirar más de lo que creía para lograr la homologación de su acta como imputado colaborador. Y para obtenerla debió entregarle datos determinantes al juez de la causa, Claudio Bonadio, quien en algún momento llegó a tener en su escritorio un pedido de detención firmado por el fiscal Carlos Stornelli.

Los detalles de la declaración que salvó a Clarens de la prisión preventiva fueron reconstruidos por Infobae en base a fuentes judiciales que constataron que el ejecutivo no solo admitió que recaudó coimas para Néstor y Cristina Kirchner, sino que dio detalles increíbles sobre cómo se manejó el poder entre 2003 y 2015 en la Argentina.

De acuerdo con lo que contó Clarens en el quinto piso de Comodoro Py, donde Stornelli tiene su oficina, la relación con el kirchnerismo comenzó en 2005 a través del entonces presidente de la Cámara de la Construcción, Carlos Wagner. Se reunieron en "la Camarita", denominación que recibía entre los empresarios la sede de la Cámara de Empresas Viales y hablaron sobre una operatoria que requería su intervención: el cobro de coimas a empresas bendecidas con la adjudicación de proyectos públicos.

Para cumplir con el particular recado -contó Clarens en la Justicia-, Wagner lo instruyó para que se reuniera con el entonces secretario de Obras Públicas, José López, o con quien el entonces superpoderoso funcionario le indicara.

Ese mismo día -abundó el empresario-, él y otros ejecutivos que estaban en el lugar escucharon de boca de Wagner que el encargado de recibir los retornos era Daniel Muñoz, secretario privado de Néstor Kirchner.

Néstor Kirchner junto a su secretario Daniel Muñoz, el encargado de recibir las coimas

Clarens contó que luego de ese primer contacto se comunicó con José López y con Lázaro Báez, a quienes conocía de Santa Cruz. Le facilitaron el contacto de Muñoz. A partir de aquel momento comenzó a funcionar la ruta de las coimas vinculadas a las empresas de obras viales que ahora está bajo la lupa de la Justicia federal.

El mecanismo era simple. Cuando la licitación preveía un adelanto del 20%, le pedía a la empresa que tenía la obra un retorno del 10% en efectivo y en un pago. Cuando el proyecto incluía un anticipo menor, del 10%, el adjudicatario debía retribuir el monto total pero con un pequeño alivio: se le permitía financiar el pago de la coima en varias cuotas.

Una vez que Clarens hacía su trabajo como recaudador, el circuito continuaba con la entrega de los bolsos a Muñoz, generalmente en una habitación del Hotel Panamericano o en el hall del edificio donde vivían los Kirchner, en Recoleta, cuando se trataba de sumas más importantes. Recordó como anécdota el día que Muñoz se le quejó y le pidió empezar a recaudar los retornos en billetes de 500 euros porque ocupaban menos espacio.

Clarens estuvo en el edificio de Juncal y Uruguay varias veces, pero nunca subió al quinto piso. Dijo que no conoce personalmente a Cristina Kirchner. Tampoco a Roberto Baratta ni a José María Olazagasti. Y a quienes sí vio fue a Néstor Kichner y a Julio De Vido, una sola vez a cada uno, en situaciones independientes.

Clarens se desligó de la selección de empresas que "ganaban" las licitaciones que realizaba el Ministerio de Planificación. Y reveló que era la propia Cristina Kirchner quien instruía a qué empresas debía pagarle primero Vialidad. Hay un dato curioso que ya había sido revelado por Infobae en 2016: Lázaro Báez fue el único contratista que logró cobrar todo lo que le debían antes del 10 de diciembre.

Contó, por ejemplo, el día que López estaba preocupado porque Cristina Kirchner le había ordenado que le adjudicara una obra en la Ruta 40 al empresario Cristóbal López. Como el proceso licitatorio ya estaba abierto, el ex secretario tuvo que llamar a todos los que habían comprado el pliego y explicarles que el proyecto debía quedar en manos del dueño del Grupo Indalo.

La obra comprendía asfaltar el tramo Perito Moreno-Bajo Caracoles y efectivamente fue adjudicado a CPC S.A, de López, que terminó presentando la oferta más conveniente.

También repasó el día que le transmitió al secretario las quejas de algunos empresarios que pagaban coimas e igualmente sufrían las demoras del Estado en hacer los desembolsos pactados en las licitaciones públicas. La orden que tenía López era la de seguir presionando por la percepción de los retornos, pero muchos empezaron a retirarse de la operatoria.

Durante los años en los cuales el financista se dedicó a "recaudar", conoció algunos detalles finos sobre el movimiento del dinero. Recordó, por ejemplo, que un día Muñoz le contó que el destino final era El Calafate. Según la versión del secretario de Kirchner relatada por Clarens, los billetes terminaban apilados en archivos metálicos que estaban escondidos en una bóveda del subsuelo de la casa del matrimonio Kirchner. Era un lugar donde había un fuerte olor a tinta, le describió Muñoz.

Ese sector fue recientemente allanado por la Justicia tras la autorización del Senado. Se encontraron allí carpetas con información que provendría de escuchas ilegales. También una carta inédita del General José de San Martín, pero no billetes.

La casa de Calafate donde sospechaba Muñoz que terminaban las coimas

El dinero -según la versión que Clarens le atribuyó a Muñoz- era transportado los viernes en aviones oficiales que partían desde el sector militar de Aeroparque y que aterrizaban en Río Gallegos o directamente en El Calafate. En algún momento sospechó que parte de esos fajos terminaron en Venezuela o están enterrados en algún lugar que desconoce.

El hombre de negocios también habló en su testimonio de Lázaro Báez. Aseguró que un día el dueño de Austral Construcciones le consultó qué podía hacer con el dinero. Le recomendó comprar activos y tiempo después se enteró de que el patagónico le había hecho caso y había invertido el dinero en restaurantes, estaciones de servicio, agencias de turismo y campos. Según rumores que circulaban en el sur, en esas transacciones los hombres que representaban a Báez entregaban billetes húmedos. Esas operaciones -sospecha Clarens- se habrían realizado con dinero de los Kirchner.

Pese a haber sido señalado como el cerebro que sacaba del país los fondos ilícitos, Clarens declaró que nunca recibió un pedido en ese sentido de Báez o de la familia Kirchner. Solo se limitó a hacer su trabajo como recaudador de la coima. Estimó que durante su "gestión" pasaron por sus manos poco más de un millón de dólares, una cifra que no convence a los investigadores si se la contrasta con la cantidad de empresas a las que dijo haberles pedido coimas.

Con los años Clarens forjó una relación personal más estrecha con el secretario de Kirchner. Ese vínculo los llevó a compartir un partido en la cancha de Boca. Ese día, en tono confidente, Muñoz habló pestes del matrimonio presidencial. Dijo que "Rico McPato" -así le decía a su jefe- lo maltrataba e incluso llegó a golpearlo.

Las versiones sobre los maltratos de Kirchner ya habían sido incluidas en el expediente en el entendimiento como arrepentido del ex funcionario Claudio Uberti, quien relató otras ocasiones en las que vio al ex gobernador de Santa Cruz golpeando a uno de sus colaboradores.

Cristina Kirchner -le transmitió Muñoz a Clarens en la cancha de Boca- era peor que Néstor Kirchner. Por sus modales, le decían despectivamente la "Araña". Y fue precisamente "la Araña" quien le encomendó a López que armaran un esquema para desviar fondos a través de Gotti para el plan Sueños Compartidos, de Madres de Plaza de Mayo. Esos fondos eran entregados en un departamento cercano al Hotel Faena en mano al ex secretario que se hizo famoso por los bolsos que intentó esconder en un convento de General Rodríguez.

Paradójicamente, quien parece haber construido con sus dichos una estructura difícil de sortear similar a una telaraña fue Clarens. Del devenir de las actuaciones judiciales se sabrá quiénes quedarán atrapados en el embudo pegajoso de seda y quiénes podrán superar el enredo.

Cuál era el rol de Cristina en el circuito de las coimas, supervisando a José López y Ernesto Clarens

Según el financista arrepentido, la ex Presidenta hacía una lista mensual con las firmas a las que se les debían pagar certificados de obra.

Mes a mes, a la Dirección de Vialidad Nacional (DVN) llegaba un listado. El mismo contenía aquellas empresas a las que se les debía liberar el pago de certificados de obras sin demora. Entre las prioridades para garantizar el flujo de fondos se encontraba Austral Construcciones, propiedad de Lázaro Báez. La lista, según explicó Ernesto Clarens ante la Justicia, la llevaba José López para que sea Cristina Kirchner quien la apruebe, y después recién ingresaba a la Vialidad, el organismo que legalmente debía controlar el avance de las obras y decidir si correspondía pagarlas. “A las amigas de la casa se les pagaba primero”, indicó en su declaración como imputado colaborador en la causa de los cuadernos de la corrupción.

Después del fallecimiento de Néstor Kirchner, el mecanismo de cobro de coimas a las empresas contratistas del Estado que ya funcionaba sin mayores alteraciones, tuvo su primer cimbronazo. José López le explicó a la ex Presidenta cómo funcionaba el sistema de recaudación ilegal, qué empresas estaban involucradas y los detalles del caso. Así lo dijo ante el juez Claudio Bonadio cuando se convirtió en “arrepentido”. Y como una irónica vuelta del destino, todo se explicó en base a un cuaderno donde estaban las anotaciones.
El ex secretario de Obras Públicas entonces comenzó a manejarse con un listado de contratistas "preferidos". “¿Por qué no se le paga a estas empresas primero?” preguntó López a Clarens en una oportunidad. Entonces mostró la lista y contó que tenía el visto bueno de Cristina Kirchner.

El financista dueño de Invernes SA ratificó esa versión ante el fiscal Carlos Stornelli, explicó que “Cristina Kirchner controlaba a qué empresas se les pagaba y a cuáles no” y señaló que esa lista la integraban las firmas “amigas de la casa”. La prioridad era Austral Construcciones, de Lázaro Báez, pero también estaban CPC, de Cristóbal López, y Electroingeniería, entre otras.

José López armaba el listado todos los meses, especificando la empresa y el pago que debía liberarse en concepto de certificaciones de obra, siempre y cuando las firmas que recibían contratos de Vialidad Nacional hubieran abonado “el 10% que se les exigía” en cada tramo de la obra, según contó Clarens, quien proporcionó a la justicia un listado de 86 firmas que recibieron contratos viales durante el gobierno kirchnerista, aunque aclaró que sólo las primeras 40 pagaban sobornos a través de este sistema.
El financista precisó que él recaudó entre 2005 y 2010 más de 30 millones de dólares en sobornos a las empresas que hacían obras viales. "Había un decreto instaurado, si no pagaban el 10% no trabajaban" explicó Clarens.

Los pagos que hacían las empresas se podían observar en los montos finales por los cuales se adjudicaban las obras, por ello se planteó que había sobre cada licitación un sobreprecio que encubría los sobornos que después las compañías debían entregar a los ex funcionarios del Gobierno K.

¿Cómo era el circuito de coimas? El financista explicó que las empresas debían pagar "el 10% de cada certificado de obra que se iba liberando", y si por ejemplo "había anticipos de obras que se pagaban, se les exigía a las constructoras "que paguen el 10% correspondiente". Sucedió que en un contexto económico que no resultaba ser el más favorable, muchas constructoras pidieron pagar los sobornos en cuotas: "algunas pedían realizar el pago entre 6 a 8 cuotas", detalló Clarens ante la Justicia.
El circuito continuaba en su oficina. Allí recibía a quienes pagaban, y ese dinero se convertía en dólares "y después se lo entregaba a Daniel Muñoz (ex secretario de Néstor Kirchner), quien se encargaba de llevar los fondos recaudados a los Kirchner.
Peritaje sobre los contratos
El listado proporcionado por Ernesto Clarens derivó en un pedido pericial que el fiscal Carlos Stornelli formuló ante el juez Bonadio.

Con el listado en mano, el fiscal del caso solicitó que se realice un peritaje sobre todas las obras adjudicadas a las empresas señaladas por Clarens. Que se verifique la existencia de los sobreprecios, las redeterminaciones de precios en los contratos, y cómo se cargaba en la contabilidad de las empresas estos sobrecostos, entre otros aspectos.

Mantener un auto es 55% más caro que hace un año

El costo de mantener un vehículo aumentó hasta un 55% en el último año, según un informe de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), que evalúa cuánto se encarecieron distintos factores como el combustible, el seguro, la patente, la VTV, los peajes, y el estacionamiento.

Porcentualmente, lo que se encareció más en el último año fueron los peajes, cuya suba supera el 81%. Pero lo más costoso es el combustible, que además aumento un 78%. En tanto que la Verificación Técnica Vehicular es 42,8% más cara, el seguro 34%, el estacionamiento 33,3% y la patente 33,2%.

"La disparada del dólar impactó de lleno en los rubros que más pesan a la hora costear el uso de un auto. En primer lugar, la suba de los combustibles hace cada vez más costoso el uso cotidiano de un auto. Las naftas se incrementaron entre un 30 y un 35% en 2018, por lo que cargar un tanque de 55 litros cuesta entre %1.800 y $2.200. Las subas han sido tan abruptas que en agosto se registró un incremento del 84% en la conversión de vehículos a GNC, unas 15.810 unidades, cuyo metro cúbico sale entre $11 y $14, y un equipo nuevo ronda los $40.000", destaca el informe.

Otro dato es que el precio de los lavaderos se duplicó en los últimos dos años: de $ 160 pasó a $ 320. Sobre lo que se llama la atención en el trabajo de la UNDAV es que se incrementó entre un 20 y un 22% el peso que tiene mantener un auto en la canasta familiar. 

Mientras que también destaca que los precios de los vehículos crecieron por encima de la inflación, con una suba de 33%, frente al 24% acumulado en los primeros 8 meses del año. De hecho, los diez vehículos más económicos arrancan en los $335.000 llegan a los $425.000.

"Los aumentos de precios en un contexto recesivo, de fuerte caída del salario real y con tasas de interés que se tornan prohibitivas para financiar planes de pago generaron que los últimos meses muestren fuertes caídas en las ventas al mercado interno. Los patentamientos de agosto cayeron a un ritmo de un 25% interanual", se asegura.