Viernes 1 de Julio de 2022 - 19:17:09

La ministra de Salud aseguró que la segunda ola ya empezó y adelantó que se adoptarán medidas intensas y transitorias

Carla Vizzotti encabezó una conferencia de prensa. Hubo un crecimiento sostenido y muy rápido de casos, planteó la directora de epidemiología

Carla Vizzotti, esta mañana en conferencia de prensa

La ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, adelantó este martes que en las próximas horas se adoptarán medidas “intensivas, transitorias y localizadas” para enfrentar la segunda ola de coronavirus, que -según describió- ya comenzó.

Sus declaraciones formaron parte de una conferencia de prensa que encabezó la funcionaria esta mañana y en la que también estuvieron los funcionarios Juan Manuel Castelli, a cargo de la Director Nacional de Control de Enfermedades Transmisibles, y Analía Rearte, Directora Nacional de Epidemiología. Según adelantaron, la idea es repetir este encuentro con la prensa todas las semanas.

Las medidas anunciadas serán definidas esta tarde en una reunión que encabezará el jefe de Gabinete en Casa Rosada y a la que también acudirán funcionarios de la Ciudad de Buenos Aires y de la provincia de Buenos Aires.
“Con este aumento sostenido y acelerado de casos, donde la segunda ola ya es un hecho, vamos a seguir trabajando con las jurisdicciones y los expertos para generar recomendaciones y acciones. Esto que está pasando en Argentina ya sucedió en el hemisferio norte. Está pasando también en países vecinos: Uruguay, Chile, Brasil, Paraguay, que están teniendo aumento acelerado de casos con tensión del sistema de salud”, introdujo Vizzotti.

Rearte, directora de epidemiología, hizo un repaso del aumento de casos de COVID-19 registrados recientemente. Concluyó que en la última semana hubo un salto de 30 por ciento. Ayer, por ejemplo, la Ciudad de Buenos Aires registró un récord diario.

Vizzotti reiteró las recomendaciones para evitar los contagios: dos metros de distancia, barbijo, lavado de manos y encuentros en espacios públicos. “Viene el invierno y no es tan fácil, pero tenemos que tener ambientes ventilados, con ventilación cruzada y constante, tiene que haber corriente de aire, nos tiene que molestar aunque haga frío y se vuelen los papeles”, ejemplificó.

La ministra descartó por ahora una suspensión de las clases presenciales. Argumentó que la mayoría de los contagios no se originan en lugares donde hay protocolos, como escuelas, fábricas y teatros. “La fuente de contagio son las reuniones sociales”, precisó.

Si bien las medidas se terminarán de definir en el encuentro de esta tarde, Vizzotti adelantó cuál es el plan de la Casa Rosada: “Nosotros necesitamos tres semanas de un esfuerzo muy grande para terminar de vacunar a los que tienen riesgo de morir, es una situación muy distinta a la de 2020″.

No obstante, aclaró que aunque se vacune mucho hay que mantener los cuidados porque las dosis demoran al menos 14 días en empezar a generar anticuerpos y todavía no hay certezas sobre la posibilidad de contagiar el virus de las personas inmunizadas.

“Lo que se está viendo en Chile, que es una gran noticia, es que está estabilizando ese aumento muy importante de internaciones y muerte de mayores de 70 que es la población que se está vacunando prioritariamente”, graficó.

Fuente: infobae.com

Ahora o nunca: para bajar la inflación, el Gobierno profundizará plan con dólar, tasas y precios

Los principales referentes del gabinete económico coincidieron en distintos encuentros en la última semana que el principal objetivo, de corto plazo, es bajar la inflación a una zona del 2% mensual. Para eso, en los próximos días, se redoblarán los esfuerzos que se vienen haciendo.

Ahora o nunca: para bajar la inflación, el Gobierno profundizará  plan con dólar, tasas y precios

La decisión está tomada. El Gobierno está dispuesto a redoblar la estrategia para rebajar la inflación. Conscientes de que el avance de los precios constituye el principal escollo para bajar los niveles de pobreza en el país y ponderando además que, tratándose de un año electoral, ese derrotero marcará, en gran medida, el resultado en las urnas, los principales referentes del gabinete económico coincidieron en distintos encuentros en la última semana en que el principal objetivo, de corto plazo, es bajar la inflación a una zona del 2% mensual. Para eso, en los próximos días, se profundizarán los enfoques y políticas que se vienen aplicando. Sabido es que el Banco Central ha aminorado el ritmo al cual se desliza el tipo de cambio oficial. Como anticipó este medio en los últimos días, la definición atraviesa todos los estamentos del Gobierno. La entidad que dirige Miguel Pesce busca resultados concretos.

En ese sentido, decidió hace algunas semanas llevar del 4% promedio mensual de deslizamiento del tipo de cambio que marcó en enero, al 2,5% en el mes de marzo. En esa línea, y de acuerdo a los objetivos planteados, la entidad llevaría aún por debajo de esa marca la estrategia. Hipotéticamente, una velocidad del 2% mensual (o incluso menos) para las próximas semanas, podría contribuir a una descompresión adicional de las expectativas de inflación, con la finalidad primera de enviar un mensaje contundente a las mesas de negociación paritaria, a las cuales ya les llegó un tiro por elevación cuando el Gobierno decidió echar freno de mano a la política de actualización tarifaria. De mantenerse a ese ritmo, se llegaría con un dólar mayorista en $101 (julio) y $103 (agosto). Una rápida mirada, arroja que en la tierra del Rofex, el arranque del año descontaba una devaluación cercana al 60%, si bien ahora no llega al 45% y podría descender más.
Si bien existe un dato promisorio, los miedos anidan a la vuelta de la esquina. El elemento positivo es que en las últimas horas, en los despachos oficiales, los números de recuperación económica dan por encima de las estimaciones presupuestarias, en algunos casos tocando un 8% anual proyectado. Como se mencionó oportunamente, esto plantea un segundo escenario a analizar: por cada punto de crecimiento se estima un incremento de tres puntos en las importaciones. Ergo, a cada paso de reactivación, surge asociada una demanda (muchas veces no satisfecha) de dólares para pagar importaciones, que podría mitigar esa expansión de actividad. Nota al pie, en los pasillos de la entidad que conduce Miguel Pesce aseguran que los próximos meses se seguirá de la misma manera: habrá una administración celosa de las divisas para el comercio exterior, bajo la consigna de que sólo habrá dólares para aquellos actores económicos que deban ingresar una mercadería y algunas deudas que deban cancelarse. No hay dólares para pagar nada más. A favor están los precios internacionales del agro, e incluso el ingreso de dólares para pagar el impuesto a la riqueza que en el BCRA monitorean de cerca.

Antes de hablar de los miedos que también habitan los pasillos del Palacio de Hacienda, conviene hablar de tasas. Serán también parte de las herramientas.

Desde que Alberto Fernández entró en la Casa Rosada, el Central se dedicó a bajar las tasas de interés. Con la Leliq en el 60% anual, el camino dibujado fue en descenso hasta un 38%. También la tasa de pases, que pasó del 50% anual al 12%. La pandemia interrumpió esa marcha y, en cambio, la entidad empezó a dar a luz un conjunto de líneas de crédito a tasas preferenciales, al tiempo que puso topes a la tenencia de Leliq. En ese momento, la sumatoria de la emisión monetaria junto a las tasas de interés más bajas y el tope a la tenencia de Leliq, decantó en un recorte de la tasa de interés que pagan los plazos fijos, lo que terminó estirando la brecha cambiaria. Sin embargo, evaluación mediante, colocó nuevos topes más altos a la tenencia de Leliq para los bancos (absorbió más pesos emitidos) mientras que también subió la de los pases a 32%. Con respecto a los plazos fijos, la idea es que ese instrumento permita desalentar la dolarización y “quedarse en pesos”. Para eso, no sólo puso un piso a la tasa de plazo fijo que pagan los bancos, sino que además, buscó -y busca- difundir las bondades del plazo fijo uva, que paga por encima de la inflación. Los plazos fijos uva tocaron un récord en febrero al traspasar el stock de los $100.000 millones, un salto de 141% desde septiembre pasado que muestra cómo la inflación y la ralentización en la velocidad de la devaluación es percibida como algo que va a durar todo el año. Es probable que así sea.

Ahora sí. Los miedos. Los temores. Aquello que también sopesan el ministro Martín Guzmán y el resto de las autoridades. Por un lado, la estrategia de enfriar la evolución del tipo de cambio oficial atada a la política de baja intensidad en materia de actualización tarifaria y, eventualmente, cierto acotamiento de las expectativas en paritarias, podrían no ser suficientes. Incluso los controles de precios de alimentos se han mostrado como una política que sólo tuvo alto impacto en momentos de pandemia, pero que ahora, encuentra mayor resistencia del ámbito empresario. Esto podría deparar una tasa de inflación que, en los próximos meses, registraría niveles superiores a los del tipo de cambio oficial. Algunos sectores del Gobierno (pero también de consultoras privadas) ven que la inercia inflacionaria derivada de lo que se denomina “incrementos de segunda ronda” podrían impulsar otros segmentos. Para pensar, el Gobierno mira de reojo la brecha cambiaria, que si bien se encuentra en niveles mínimos para los últimos meses, siempre es materia de precaución. En este punto, conviene pensar cómo ha logrado el BCRA controlar esa instancia hasta el momento. En un contexto de cepo financiero y restricciones a las importaciones, el Banco Central ha ganado numerosos grados de autonomía para encorsetar a la cotización del dólar contado con liqui. A eso se sumaría ahora el ingreso de dólares producto de la liquidación de la cosecha, lo que proyectaría un panorama sin alteraciones hasta el mes de julio. La pregunta que hicimos la última semana puede repetirse: qué destino podrían tener los pesos que se obtengan producto de la liquidación de esos dólares. Habrá que preguntarse también si las tasas de interés apenas positivas contra la inflación (uva) serán suficientemente atractivas para que no se quiera buscar cobijo en el dólar contado con liqui. Una expansión de esa brecha, aunque fuese menor, podría impulsar el costo de reposición de los insumos importados, y así subir la expectativa inflacionaria. También habrá que ponderar cuestiones relativas al BCRA, por ejemplo, el grado de expansión monetaria (si fuese necesario) o el incremento en la velocidad de circulación del dinero.

Para lo último, también habrá que sumar la posibilidad que no se llegue a un acuerdo rápido con el Fondo, ya que si bien se esperan los u$s4.350 millones por la ampliación de DEG del organismo que conduce Kristalina Georgieva, el ritmo de las negociaciones podría buscar un escenario con acuerdo cerrado para fin de año. En ese sentido, es dable pensar que el Gobierno empezaría nuevamente las gestiones, esta vez, a partir de un pedido de prórroga con el CLub de París, algo que podría incluso pavimentar las próximas conversaciones con el FMI.

Fuente: ambito.com

Cuánto costará sacar plata de un cajero automático y quiénes no tendrán que pagar

A partir de este jueves 1 de abril, sacar dinero de un cajero automático volverá a tener costo. Durante la cuarentena, una resolución gubernamental permitió a los usuarios de tarjetas de débito retirar dinero de cualquier cajero automático sin costo extra.

De acuerdo a una nueva resolución del Banco Central de la República Argentina (BCRA) la posibilidad de sacar dinero de un cajero automático, independientemente de la entidad bancaria y la red volverá a tener un costo adicional. En diciembre del año pasado, la entidad había extendido hasta el 31 de marzo de 2021 la suspensión del cobro de comisiones para las operaciones en cajeros automáticos.

Cada banco cobrará un monto particular por la extracción y el costo aumenta si se trata de otra red bancaria.

Nación: $114,23 y $142,78
Galicia: $80 y $95
Macro: $101,04 y $108,90
Santander: $75,52 y $93,21
BBVA: $61,71 y $72,60
Provincia: $ 43 y $49
Comafi: $78,65 y $93,17
Itaú: $62,65 y $73,41
Ciudad: $71,60 y $82,48
Credicoop: $53,24 y $61,71
La resolución del BCRA deja exentos del cobro a quienes tengan tarjetas de débito vinculadas a cuentas sueldo; jubilados y pensionados y beneficiarios de planes sociales.

El anuncio del BCRA emitido el viernes pasado indica que “solo las personas titulares de tarjetas de débito asociadas a cuentas sueldo, pago de jubilaciones o planes sociales podrán seguir utilizando sin costo alguno cualquier cajero, sin importar a qué banco o red pertenecen”. El comunicado, además, aclara que “el resto de las personas usuarias puede utilizar gratuitamente los servicios de cajero automático prestados por su entidad”.

Los usuarios que deberán pagar un costo adicional por la extracción en los cajeros serán solo aquellos que utilicen el servicio de una entidad bancaria de la que no son clientes o una tarjeta que no está vinculada a ninguno de los beneficios mencionados.

Fuente: pagina12.com.ar

"La vacuna tiene un 91,6% de eficacia contra infecciones y un 100% contra casos graves"

El Instituto Gamaleya de Rusia deseó "una pronta recuperación" al presidente Alberto Fernández, quien anunció que dio positivo para coronavirus en un test rápido de antígenos, tras recibir las dos dosis de la inmunización.

Fernández dio positivo para coronavirus

El Instituto Gamaleya de Rusia, creador de la vacuna Sputnik V, deseó "una pronta recuperación" al presidente Alberto Fernández, quien anunció que dio positivo para coronavirus en un test rápido de antígenos, tras recibir las dos dosis de la inmunización.

"Si la infección se confirma y se produce, la vacunación garantiza una recuperación rápida sin síntomas graves. Te deseamos una pronta recuperación", posteó la cuenta de Twitter de la vacuna Suptnik V, luego de que el Presidente informara su condición poco después de medianoche a través de un hilo en Twitter.
El Gamaleya recordó en el mensaje a Fernández que su vacuna "tiene un 91,6% de eficacia contra infecciones y un 100% de eficacia contra casos graves" de la enfermedad.

Al anunciar que dio positivo en el test de antígenos, el Presidente dijo que se encuentra "físicamente bien", que se sometió al testeo tras presentar un registro de 37.3 grados de fiebre y un dolor de cabeza y que se encuentra aislado por indicación de su médico.

"Quería contarles que al terminar el día de hoy, luego de presentar un registro de fiebre de 37.3 y un leve dolor de cabeza, me realice un test de antígeno cuyo resultado fue positivo", aseveró el mandatario.
"Si bien estamos a la espera de la confirmación a través del test de PCR, ya me encuentro aislado, cumpliendo el protocolo vigente y siguiendo las indicaciones de mi médico personal", añadió.

El jefe de Estado recibió las dos dosis de la vacuna Sputnik V, la primera de ellas el pasado 21 de enero.

Una fuente oficial recordó que la eficacia de las vacunas demostró ser elevada para la prevención de la infección por SARS-CoV-2 en un alto porcentaje, que se encuentra entre el 70 y el 90%, según la vacuna.

La mayor protección que brindan las vacunas, y el objetivo principal de la campaña contra la Covid-19 es evitar las complicaciones graves, la hospitalización y la mortalidad, por lo que ante el contagio las vacunas permiten un tránsito por la enfermedad de leve a moderado, añadió.

Fuente: telam.com.ar

En solo tres años, la pobreza subió de 11 millones a 19 millones de personas

Hoy se conocerán las cifras oficiales de 2020, que se ubicarían entre 40 y 42% de la población.

En tan solo 3 años, por recesión, inflación, caída de salarios, jubilaciones e ingresos de la mayoría de la población, pandemia y cuarentena, y a pesar de las ayudas oficiales, 7.700.000 personas cayeron en la pobreza. Y de ese total 2,4 millones descendieron aún más: pasaron a ser directamente indigentes.

Con el dato que difundirá este martes el INDEC, se estima que proyectado a todo el país la pobreza habría alcanzado a final del año pasado a 19 millones de personas.

​A fines de 2017, sumaban 11.300.000, el 25,7% de la población. Y desde entonces, según las mediciones semestrales del INDEC, no paró de subir, hasta alcanzar el 40,9% en el primer semestre del año pasado, 18,5 millones de personas. Hoy se conocerá la cifra de la segunda mitad del año pasado, que los especialistas estiman en torno del 40-42%.

En el conurbano bonaerense, en tres años, la pobreza pasó de 3,5 millones a 6 millones de personas, Y la pobreza de chicas y chicos menores de 14 años, de 4,3 millones a poco más de 6 millones.

Todas las cifras se refieren a la pobreza proyectadas a todo el país por carencia o falta de ingresos con relación a una línea de pobreza o canasta básica familiar (matrimonio y 2 hijos) que a febrero último fue valuada por el INDEC en $ 57.997,48. Y que a marzo rondará los $ 60.000.

Con ingresos familiares por debajo de ese valor, están la mayoría de los asalariados y cuentapropistas no registrados y también buena parte de los asalariados formales o registrados ante la Seguridad Social, que tuvieron en tan solo 3 años caídas del salario real del orden del 15 al 25%. El mismo retroceso de ingresos tuvieron los jubilados y pensionados.

En tanto, si en lugar de los ingresos de las personas o familias, se toman en cuenta la gente que vive en forma precaria, en hacinamiento, con problemas de asistencia escolar, precariedad en el empleo o en el acceso a la salud, la pobreza asciende al 47% de la población o 21 millones de personas.

Los más afectados son los menores: un 55% de quienes tienen menos de 18 años en la Argentina viven en esa condición.

Estos datos son oficiales del primer semestre de 2020, del Sistema de Información, Evaluación y Monitoreo de Programas Sociales (SIEMPRO) un organismo que depende de la Presidencia de la Nación. Corresponde a la medición de Pobreza Multidimensional, que complementa la medición tradicional de pobreza por ingresos del INDEC.

Ya antes de la irrupción de la pandemia, en 2 años, la pobreza subió del 25,7% (11,3 millones) en 2018 al 35,5% (16 millones) en 2019 y en 2020 habría sumado otros 3 millones.

De todos estas cifras oficiales se desprende que si tan solo unos años atrás la Argentina tenía una pobreza estructural medida por ingresos del 25% difícil de perforar, ahora saltó al 40%.

Pero con otra diferencia no menor: hay que agregar un aumento del desempleo -subió del 7 al 11% de la población activa - y una gran cantidad de gente asistida por el Estado, como por ejemplo, los 2,3 millones de padres o madres que perciben la AUH por 4,4 millones de chicos, chicas y adolescentes menores de 18 años, la tarjeta alimentar, o planes sociales.

Fuente: clarin.com