Jueves 20 de Julio de 2017 - 23:28:55

La semana pasada finalizaron las asambleas del Presupuesto Participativo (PP), desarrolladas durante junio y julio en las seis zonas en las que se dividió la ciudad, oportunidad en la que los vecinos que asistieron presentaron sus proyectos, centrados en gran parte en la necesidad de que se coloquen nomencladores en las calles, refugios para colectivos y mobiliario para instituciones.


Al respecto, la secretaria de Gestión y Participación Ciudadana, Norma Orlanda, recordó que este año se tomó la firme decisión de retomar este sistema de participación ciudadana y también de terminar los proyectos que estaban pendientes, en uno de ellos precisamente estuvieron trabajando los empleados municipales: la vereda de plaza San Vicente.
“Como cada zona concentra varios barrios, los encuentros los hicimos en las escuelas, tratando de estar lo más cerca posible de todos. Tomados ya los proyectos propuestos por los vecinos, ahora pasarán a las distintas áreas del Ejecutivo, donde se analizará su factibilidad, y de ser así se le otorgará un presupuesto, esto a los efectos de evitar una acumulación de proyectos y también la frustración de quienes lo impulsaron cuando su propuesta no se concreta”, puntualizó Orlanda.
Por su parte, el coordinador de Vecinales, Hernán Porta, destacó el importante papel que tuvieron los vecinalistas en esta primera etapa del PP, quienes se ocuparon de la convocatoria y la orientación de los participantes, señalando que también tendrán un rol clave al momento de votar prioritariamente los proyectos aprobados.
“Siempre explicamos que la división de sectores tiene que ver con la identidad de cada uno, pero en general se remarcó el tema nomencladores, garitas de colectivos o mobiliarios en instituciones y vecinales”, puntualizó.

Orden de prioridades
Ampliando detalles, el coordinador del PP, Rodrigo García Lacombe, explicó el proceso que siguen los proyectos, los que ahora serán derivados a las distintas áreas de la Municipalidad, para que evalúen su factibilidad y asignen un presupuesto. De lo allí resuelto se correrá vista al Consejo del PP, integrado por funcionarios del Ejecutivo y por los delegados elegidos.
Posteriormente esas obras vuelven a las asambleas de votación, donde se determina el orden de prioridades (una escala de cinco a uno, de mayor a menor importancia asignada) y finalmente ese resumen de lo votado pasa al Concejo, que es el órgano que decide cuáles de esas obras se deben realizar el año siguiente, en este caso en 2018.
Al respecto, Orlanda aclaró que, tras esa instancia, se darán a publicidad las obras a ejecutar, para que los vecinos sepan cuáles de los proyectos propuestos son los que en definitiva van a realizarse.
A su turno García Lacombe recordó que el reglamento prevé la conformación de un Consejo de Delegados, que seguirá el avance de los proyectos, destacando el valor de esta participación y este diálogo, ya que cada uno defiende los intereses de su sector y colabora en la búsqueda de los presupuestos.
“Nuestro agradecimiento a todos los participantes, y en base a sus experiencias y comentarios vamos a trabajar para corregir lo necesario e ir hacia adelante con las obras”, subrayó.
Todavía no está determinado el monto total afectado del PP, ya que está establecido que es el dos por ciento del Presupuesto municipal, y éste fue aprobado recién la semana próxima pasada.
Esta herramienta de participación ciudadana permite que los vecinos voten obras y proyectos para sus barrios, se retomó en 2017 con la nueva configuración territorial de la ciudad, ya que las seis zonas del PP comprenden la nueva división barrial.