Miércoles 19 de Septiembre de 2018 - 20:37:10

Tras días de temperaturas sofocantes, temporales con granizo y rayos hicieron estragos en Francia. 

Después de la ola de calor, las tormentas, los rayos y los incendios que trajeron como consecuencia. Como lo anunciaron los meteorólogos, una violentísima tormenta de viento y piedras arrasó entre la noche del martes y la madrugada del miércoles finalmente con la “canicule”, que agobió por dos semanas a Francia y a Europa.

Pero si bien las temperaturas bajaron entre 10 y 12 grados -24 en París contra los 38 del martes- hay otras secuelas. Al menos 1.500 personas quedaron varadas en las estaciones de tren en Normandía porque la tormenta provocó caídas de árboles sobre las vías y cortes eléctricos. Debieron dormir en la estación porque los trenes se cancelaron. Comenzaron a llegar a París a las 4 de la mañana. .
En Bourgogne, una zona donde la forestación es densa, estallaron incendios luego de violentas tormentas eléctricas con rayos.

Estragos en la agricultura
Las secuelas de la “canicule” en la agricultura son enormes y afecta también la ganadería, cuya tropa tampoco encontró pasto verde en las alturas montañosas porque estaba todo quemado por el calor. Están comprometidas las cosechas de trigo y colza por el calor y la sequía. También tienen problemas en la tierra seca para preparar la cosecha del año próximo.

Los agricultores alertan que la crisis se trasladará a los precios de los alimentos. Los cereales fueron dañados por el sol. La vitivinicultura también ha sido tocada por la “canicule”, como se llama al fenómeno en Francia. A ello se suma la falta de agua.
Otra consecuencia: una “explosión de vehículos” rotos en las rutas por las altas temperaturas.Todos con fallas vinculadas al calor, especialmente en sus baterías y equipos electrónicos, muy afectados por el calor.

En la noche del martes una docena de trenes entre Caen y Rouen y entre París-Caen- Cherbourg quedaron inmovilizados por la caída de los árboles, con vientos que oscilaron entre los 80 y 100 kilómetros por hora en el norte de Francia. Al menos quedaron inmovilizados 1.500 personas en las estaciones de tren de Caen, Evreux en Normandía pero también en Paris St Lazare porque las vías se volvieron intransitables.

“Arboles caídos sobre las vías inmovilizaron faltas de alimentación eléctrica entre Lisieux y Bernay en el Eure” explicó la SNCF , la empresa ferroviaria, en Normandía.

En Caen 400 pasajeros quedaron bloqueados durante la noche. Fueron trasladados en ómnibus y taxis. Otros pasaron la noche allí mientras la empresa distribuía agua y comida. La normalidad va a recuperarse en la tarde del miércoles.
“Esto fue horrible”, dijo Denise, una pasajera que regresaba de vacaciones con sus dos pequeños hijos. ”Un calvario con un calor asfixiante y sin saber cuando podíamos volver a casa”.

Algunos consiguieron llegar a París a las 4 y media de la mañana mientras los pasajeros que debían viajar a Normandía eran instalados en hoteles en las cercanías de la estación St Lazare. El tráfico ferroviario se perturbó en los Altos de Francia, París, Compiégne y Amiens.

Las espectaculares tormentas eléctricas, con rayos, piedras, y vientos fuertísimos se hicieron sentir en el norte de Francia y otras regiones del país. Aún permanecen siete departamentos en alerta naranja. Pero las altas temperaturas continúan en el sur, sobre el Mediterráneo, en pleno verano europeo. La tormenta en el sur está prevista entre el jueves y el viernes.

Varios incendios se han producido en casas y explotaciones agrícolas en Bourgogne durante la madrugada del martes al miércoles por el impacto de los rayos, luego que la tormenta sucediera a la ola de la calor. Una casa en Bouhey, en Costa de Oro, se incendió por esta causa a las 5 de la mañana del miércoles, en pleno centro del pueblo. En Saône et Loire, una explotación agrícola se prendió fuego al lado del galpón donde se alojaba a los animales.

La ministra de Salud Agnés Buyzin precisó que las cifras de mortalidad ligadas a este episodio se conocerán “de aquí a un mes”. La crisis de la canicule en el 2003 dejó 13.000 muertos y Francia desde entonces se prepara sanitariamente para el fenómeno.

Cuando la tormenta se dirige hacia Alemania, los británicos se alivian con el final de la ola de calor que convirtió a su isla en un horno durante tres semanas. Esperan que la temperatura baje 10 grados.

“Pareciera el fin de la ola de calor con aire fresco en todas las áreas”, dijo Marco Petagna, meteorólogo.

“En el sudoeste, donde llegaron a 31 grado ayer, bajaron a 24 grados. En nuestro pronóstico para los próximos 3 meses de agosto, septiembre y octubre, el clima será más seco y cálido que lo habitual pero no habrá altas temperaturas” anunció. El día mas caliente fue el pasado 26 de julio con 35,3 grados en Faversham, en Kent.