Sábado 19 de Agosto de 2017 - 08:03:21

El Ejecutivo defendió la línea dura al asegurar que tras el cierre de la ruta de los Balcanes ahora habría que hacer lo mismo con el Mediterráneo.

En medio de la crisis de refugiados en Europa, que amenaza con empeorar de cara a los meses de verano boreal, Austria defendió una línea dura y aseguró que tras el cierre de la ruta de los Balcanes ahora habría que hacer lo mismo con el Mediterráneo.

"Un rescate en mar abierto no puede ser un billete para Europa, porque así se les da el mejor argumento a los traficantes de personas para que sigan convenciendo a la gente de que huya por motivos económicos", afirmó a la agencia de noticias DPA el ministro del Interior austríaco, Wolfgang Sobotka, del conservador Partido Popular Austríaco (ÖVP).

En la actualidad es difícil de prever cómo se desarrollará la situación en los meses de calor, en los que tradicionalmente aumenta la llegada de inmigrantes porque mejoran las condiciones meteorológicas en el mar.

Austria está en permanente contacto con Italia para reaccionar a toda eventualidad, añadió Sobotka.

El ministro aseguró que no hay alternativa a una actuación europea conjunta ante el problema, para proteger de forma eficaz las fronteras externas de la Unión Europea (UE).

"Sólo así se acabará con las muertes trágicas y sin sentido en el Mediterráneo", aseguró.

Por otra parte, se opuso a la reiteración de lo ocurrido en 2015, cuando llegaron decenas de miles de refugiados.

"No se puede repetir. Punto. Tenemos que ser capaces, como una Europa unida, de decidir quién llega a nuestro territorio y quién no puede quedarse por no sufrir persecución que justifique el asilo", dijo Sobotka.

En su opinión, la señal que se envió en 2015 fue muy mala, también para la propia población. "La llegada ilimitada y sin control generó un sentimiento de inseguridad contra el que aún estamos luchando".