Viernes 16 de Noviembre de 2018 - 12:04:06

El Comité Olímpico del país lanzó una ofensiva contra la Federación de Gimnasia.

El más grande escándalo de abuso sexual de la historia del deporte amenaza con arrasar como un tsunami con el presente y el futuro de la gimnasia estadounidense. A diez meses de que Larry Nassar, ex médico del equipo olímpico de ese país, fuera condenado a 175 años de prisión por el abuso de cientos de niñas y mujeres -la mayoría de ellas gimnastas y varias medallistas olímpicas-, el Comité Olímpico de Estados Unidos (USOC) dio el primer paso para retirarle a la Federación de Gimnasia su condición de organismo nacional que rige ese deporte. 

Estados Unidos se quedó con el oro en el all around femenino por equipos en el Mundial de Doha. Días después, el USOC pidió la disolución de la federación nacional de gimnasia. //Foto @USAGym

"Se presentó una queja contra la Federación de Gimnasia de Estados Unidos (USAG) que busca revocar su reconocimiento como miembro del Comité Olímpico nacional", informó en un comunicado Sarah Hirshland, que asumió hace tres meses al frente del USOC. Y agregó que se le dio a la organización la opción de renunciar voluntariamente.

En una carta abierta a toda la comunidad de la gimnasia, Hirshland explicó: "Hemos trabajado en conjunto en el último tiempo y creemos que los desafíos que está encarando hoy la federación son más de los que es capaz de manejar en este momento. Y eso no es justo para los gimnastas de nuestro país".
Ante este escenario, el futuro de la gimnasia estadounidense -que hace unos días brilló en el Mundial de artística de Doha, adonde cosechó nueve medallas y disfrutó de una consagración histórica de Simone Biles, con cuatro oros- es, al menos, incierto. Y no sólo para los gimnastas olímpicos, que podrían ver cómo se desmantela el organismo que los nuclea a poco menos de dos años de la próxima cita olímpica, lo que pondría en peligro su participación en Tokio. También para los más de 150 mil atletas de más de tres mil clubes de todo el país afiliados a la USAG, que ha sido cuna de campeones durante generaciones y ha colaborado para establecer a Estados Unidos como potencia deportiva mundial.

Simone Biles, una de las víctimas de Nassar y fuerte crítica de la USAG, ganó cuatro oros en la cita mundialista de Qatar. //Foto: EFE

"Esta es una situación en la que no hay una solución perfecta. La respuesta más clara que puedo darles a los atletas es que estamos trabajando en un plan para que, a corto plazo, sigan recibiendo el apoyo que merecen y, a largo plazo, podamos construir una federación que sea una comunidad para todos", explicó Hirshland. Y aclaró: "Aseguraremos el respaldo para los gimnastas olímpicos que podrían representarnos en Tokio 2020".

El descargo de la USAG -fuertemente criticada en los últimos años por no haber actuado rápidamente ante las denuncias de abuso sexual contra Nassar y por la manera en que se manejó luego de la detención del médico- no tardó en llegar.

"El actual consejo de nuestra federación se formó en junio de 2018 y recibió una organización en crisis. Y en los últimos meses ha hecho todo lo posible para conducirla hacia un mejor futuro. Estamos revisando el contenido del pedido del USOC y evaluando cuál es el mejor camino a seguir para nuestros atletas y todos nuestros miembros", expresó.
La queja presentada por el USOC, para hacer efectiva la medida más extrema que puede tomarse en el mundo olímpico, no garantiza la disolución de la federación sino que desencadena un proceso que seguirá con una audiencia ante un panel de revisión, la publicación de un informe y finalmente el voto de los miembros del consejo del Comité Olímpico de Estados Unidos, que determinará la disolución o no. Todo en un tiempo que no está especificado en los estatutos.

La Federación de Gimnasia de Estados Unidos fue fuertemente criticada por no reportar las denuncias de abuso sexual contra Larry Nassar, ex médico del equipo olímpico estadounidense. //Foto: AFP

Esta medida podría significar el fin de una federación que vive sumida en una crisis desde que, a fines de 2016, se desató el escándalo con las primeras denuncias de abuso sexual contra Nassar. Desde entonces, la USAG cambió completamente su consejo directivo -todos sus miembros renunciaron a principios de este año, tras conocerse la condena al médico- y hoy está en la búsqueda de su cuarto CEO en los últimos 19 meses.

El último capítulo de un escándalo que parece no tener fin fue la dimisión de Mary Bono tras menos de una semana como directora interina de la USAG. La ex congresista asumió en lugar de Kerry Perry, quien estuvo en el cargo nueve meses, pero presentó la renuncia tras cuatro días. ¿La razón? Las críticas de las campeonas olímpicas Simone Biles y Aly Raisman, ambas víctimas de Nassar, y la denuncia de su conexión con una firma legal que colaboró en la defensa del médico.
Días después, Steve Penny, que estaba al frente de la federación cuando se hicieron públicas las primeras acusaciones contra Nassar y renunció en marzo del año pasado, fue detenido acusado de esconder documentos relacionados a las denuncias de abuso sexual dentro de la federación.

Aly Raisman fue una de las más de 100 mujeres que declararon en el juicio contra Nassar. La tres veces campeona olímpica fue una de las más críticas con la Federación. //Foto: AP

Esos dos hechos terminaron de impulsar la decisión del USOC. Habrá que esperar para ver cómo evoluciona el proceso de revisión y cuál es la determinación final. Pero mientras tanto, la gimnasia estadounidense deberá convivir con una incertidumbre a la que no está acostumbrada. ¿Podrá reinventarse a tiempo para brillar en Tokio? ¿Podrá evitar que el mayor escándalo de la historia del olimpismo de ese país arrase como un tsunami con años y años de éxitos? Sólo el tiempo lo dirá...